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Diego Kaminsky dando clase de canto al piano a una alumna

Siempre supe que iba a dedicarme a esto. Antes de saber por qué, ya estaba cantando. La música no fue una elección: fue la dirección natural de todo lo que me importaba.

Mi base musical viene del piano y la guitarra, en el Conservatorio Manuel de Falla de Buenos Aires, y de mis primeros años cantando en coros de música clásica y popular. Más tarde, en Madrid, completé mi formación como cantante y como docente en una escuela de referencia que hunde sus raíces en la técnica lírica húngara y el bel canto: trabajo respiratorio profundo y una búsqueda constante de la resonancia y la libertad del sonido. De ahí nace mi convicción: la voz libre no se fuerza, se construye.

Con los años entendí que la técnica sola no bastaba. Había alumnos que dominaban los ejercicios pero se bloqueaban ante otros; voces impecables que sonaban vacías; y personas que creían que "no podían cantar" y que, con trabajo correcto y escucha real, encontraban una voz que no sabían que tenían.

Eso me llevó a añadir dos capas: el entrenamiento físico del cuerpo como instrumento y el trabajo emocional de la confianza y la expresión. Así nació el método integral. Y así nació esta escuela.

"Además de trabajar la técnica, te acompaño en el proceso de soltar. Porque tu voz está ahí. Lo que muchas veces falta es el espacio y la confianza para dejarla salir."

— Diego Kaminsky
La enseñanza

Por qué enseño

Elijo enseñar porque la enseñanza me sigue enseñando. Cada voz es distinta y eso me mantiene curioso y honesto. Y hay algo que no cambia: el momento en que alguien canta y, por primera vez, se escucha de verdad.

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Diego Kaminsky dando clase de canto a un alumno
La forma de enseñar

Un método construido con honestidad

Me formé como cantante en una escuela de referencia de técnica lírica y bel canto, en Madrid. Con el tiempo aprendí que la técnica sola no basta: hace falta trabajar el cuerpo, la respiración y la confianza en uno mismo.

Conoce el método completo